Productividad es un término que, en el día a día, asociamos más con el mundo empresarial que con el musical.

Sin embargo, como músicos y artistas, todos queremos ser más productivos con nuestro trabajo: queremos que las horas de estudio nos cundan más, leer más rápido a primera vista, tardar poco tiempo en memorizar…

Pues resulta que en el mundo de la empresa también se persiguen objetivos que, si nos lo proponemos, pueden extrapolarse al mundo arte.

Los grandes empresarios buscan alcanzar sus objetivos de vender más, llegar a un público mayor, mejorar sus productos… ¿Y qué podemos aprender de eso los músicos y, bueno, los artistas en general?

A nosotros también nos interesa ser productivos, sobretodo a la hora de estudiar, cuando estamos preparando una audición, un recital o un concierto.

Y si nuestras miras están puestas en una carrera de concertistas, nos interesa también llegar a cuanta más gente mejor, para poder así tener más oportunidades de trabajo.

Y, al igual que los empresarios, nos interesa mejorar nuestros productos. Que, en este caso, podemos ser nosotros mismos, nuestra técnica en el instrumento o esas obras que estamos preparando.

Y es que, como ves, aunque nos dediquemos al arte no estamos tan distanciados de otras disciplinas, y podemos aprender mucho de ellas. Por eso, hoy te traigo TRES HÁBITOS EFECTIVOS que puedes implementar en tu día a día y que te ayudarán en tu rutina de estudio.

  1. El primero es que te marques objetivos a largo, medio y corto plazo. Por ejemplo, si tenemos un concierto o una audición dentro de 9 meses, determina desde el primer día cómo de trabajadas tienen que estar las obras en la fecha final, a los 6 meses y a los 2 meses desde que empieces a estudiar. Esto te permitirá también medir tus avances y saber si tienes que hacer algún cambio por el camino.
  2. El segundo hábito es éste: “Cuando trabajes, trabaja”. Y no hagas nada más. Me explico: cuando las personas de éxito se ponen a una tarea, se dedican a eso en exclusiva. Saben que su tiempo es un bien preciado y que la concentración se pierde en un segundo y luego cuesta mucho volver a recuperarla. Por eso, respetan su tiempo y se lo dejan claro también a los demás, que mientras estén trabajando o durante X horas no aceptan interrupciones porque quieren aprovechar ese tiempo al máximo.
  3. El tercer hábito consiste en planificar tu día la noche anterior. Saber qué vas a hacer al día siguiente te ayudará a poner tus asuntos en orden. Sabrás desde el día de antes en qué vas a ocupar tu tiempo: puedes distribuir qué obras y por cuánto tiempo trabajarlas, con lo cual tu estudio también será más eficaz. Además, en caso de que surja algún contratiempo, siempre sabrás cómo reestructurarlo dentro del plan que tenías.

Como ves, son solo tres hábitos que pueden cambiar tu manera de estudiar. Puedes probar a implantarlos a la vez o empezar por el que más creas que te convenga en este momento.

La importante es que te sirva, te ayude y te permita cada día ser más productivo para conseguir tus objetivos musicales con menos esfuerzo.

 ¡Ánimo!

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